El desgarro o estiramiento de los ligamentos puede producirse cuando el pie se dobla ya sea lateral o medialmente (hacia adentro o hacia afuera ), con una torsión fuerte. Este tipo de lesión es más común en deportistas, sobre todo en aquellos que practican deporte de alto impacto que implican saltos o correr por superficies cambiantes o irregulares, como lo son el básquet, futbol, hockey. Estos son algunos deportes asociados con esguince de tobillo.

Los esguinces son fuerzas anormales que se aplican sobre los ligamentos o tendones, y que provocan distintos niveles de daños, estos pueden producirse en los ligamentos lateral o medial de tobillo según la dirección en que se mueva el pie cuando los ligamentos se someten a una fuerza anormal y el pie vence hacia un lado. Un esguince de tobillo con eversión es más grave ya que aumenta la inestabilidad y su tratamiento suele ser más complejo.

Sin embargo el esguince de tobillo con inversión suele ser más frecuente, estos se producen cuando la tensión se aplica en el tobillo durante una flexión plantar y una inversión, lesionando el ligamento peroneoastragalino anterior. Los esguinces de la parte medial del tobillo son menos frecuentes porque el ligamento deltoideo es fuerte y por la estructura ósea del tobillo.

Las causas más comunes de la lesión es la torcedura repentina del pie, un proceso de aceleración-desaceleración súbita, al doblar o forzar el pie, más a menudo lateralmente. Los signos y síntomas que se presentan frente a un esguince se clasifican de la siguiente manera:

Esguince de primer grado: hinchazón leve o inexistente, dolor leve y rigidez en la articulación. Ligera incapacidad para moverse, sensibilidad localizada al tacto.
Esguince de segundo grado: dolor moderado a intenso, dificultad para soportar peso, en ocasiones inestabilidad de la articulación, ligera o moderada incapacidad para moverse, laxitud.
Esguince de tercer grado: dolor fuerte, mucha incapacidad de movimiento, sensibilidad localizada al tacto, perdida de la capacidad funcional, laxitud, hinchazón moderada a grave, perdida de la función de la articulación.
Los primeros auxilios que se deben tomar en cuenta en la lesión para evitar complicaciones son:

  1. Aplicación inmediata de hielo, compresión, inmovilización y elevación de pierna lesionada. De preferencia colocar una almohadilla en forma de herradura o de rosquilla en la parte externa del tobillo y sujetarla con una banda elástica durante la etapa de compresión y reducción de la inflamación.
  2. El paciente debe hacer reposo y utilizar muletas si el esguince es de segundo o tercer grado.

Si no se trata tendrá como resultado dolor crónico e inestabilidad articular, perdida de la fuerza. Perdida de la flexibilidad, posible pérdida de la función, así como que se repita la lesión en la articulación.

Los esguinces de segundo y tercer grado poder requerir inmovilización, se deben fortalecer los músculos de la pierna para prevenir futuros esguinces. Realizar de igual forma ejercicios posturales para elongar y estirar músculos y ligamentos, realizar ejercicios de propiocepcion (el estado de alerta del cuerpo ante los movimientos y la posición del cuerpo) para mejorar el equilibrio.

Los ejercicios de flexibilidad son necesarios para reducir la rigidez y mejorar la movilidad. Se propone iniciar el tratamiento con DOCP (Diatermia de Onda Corta Pulsada) no térmica para reducir el dolor y el edema (hinchazón causada por la acumulación de líquido en los tejidos del cuerpo).

La diatermia (palabra griega que significa <>es la aplicación de onda corta o microonda para producir calor y otros cambios fisiológicos en los tejidos) también contribuirá en la pronta recuperación del paciente ya que la DOCP aumenta la velocidad de cicatrización de los tejidos blandos. Pero es indispensable resaltar que jamás se debe poner calor local inmediatamente después de la lesión, ni dentro de las primeras 72:00 horas posteriores al evento traumático.

Con DOCP los investigadores han planteado que estos efectos son consecuencia de un aumento de la circulación y por tanto de la mejoría de oxigenación tisular(Se lleva a cabo en las mitocondrias (oxidación mitocondrial) de todas las células y es propiamente la utilización de oxígeno para la oxidación del Carbono (C) y el Hidrógeno (H) con la consecuente liberación de energía <>), (proceso bioquímico que realiza normalmente el cuerpo) debido al efecto directo en la función celular o de la membrana celular. Para la aplicación del DOCP la extremidad debe colocarse en posición elevada cómoda para bajar el edema.

El aplicador DOCP debe colocarse sobre la cara lateral del tobillo próximo a la piel con su centro sobre la zona del tobillo con edema más pronunciado y lo más posible paralelo a los tejidos dañados. La aplicación diaria de DOCP durante 30 minutos con potencia 6 y frecuencia de pulso 6 es apropiada para lesiones de tipo agudo. Posterior a la DOCP debe emplearse frio y después colocarse un vendaje compresivo, de igual forma el paciente debe continuar en reposo, colocar frio, elevación y compresión, debe recibir instrucciones para andar, apoyar en carga y realizar ejercicios de arco de movilidad activa.

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