Terapia de Ondas de Choque

¿QUÉ ES LA TERAPIA DE ONDAS DE CHOQUE?

terapia de ondas de choque

La terapia de ondas de coque consiste en ondas acústicas que transportan energía a los puntos dolorosos y tejidos fibrosos o músculo-esqueléticos en condiciones sub-agudas y crónicas, para mejorar las enfermedades de estos tejidos, que evidentemente cursan con dolor, por lo tanto, el principal objetivo de la terapia de ondas de choque, es aliviar el dolor y curar la enfermedad que está ocasionando el dolor. Las ondas de choque son utilizadas en la fisioterapia, medicina del deporte, entre otras.

EFECTOS FISIOLÓGICOS DE LA TERAPIA DE ONDAS DE CHOQUE

Etimológicamente procede del prefijo griego a-/an- (carencia, negación), y algia, dolor. Por lo tanto es el efecto que produce la onda de choque para eliminar el dolor.

Hiperemia (aumento de la temperatura corporal), es uno de los efectos básicos de la terapia de ondas de choque en el cuerpo, proporcionando, un mejor suministro de energía a los músculos hipertónicos, que son los músculos en constante contractura, en otras palabras los músculos que se quedan contracturados.

Funciona de la misma forma para mejorar la microcirculación en músculos, ligamentos y tendones, ocasionando que el efecto nociceptivo disminuya. La nocicepción (también conocida como nociocepción o nocipercepción) es el proceso neuronal mediante el que se codifican y procesan los estímulos nocivos. Se trata de la actividad aferente producida en el sistema nervioso periférico y central por los estímulos que tienen potencial para dañar los tejidos.

Esta actividad es iniciada por los nociceptores, (también llamados receptores del dolor), que pueden detectar cambios térmicos, mecánicos o químicos por encima del umbral del sistema. Una vez estimulado, un nociceptor transmite una señal a través de la médula espinal al cerebro.

La nonicepción activa diversas respuestas autónomas que conducen a la experiencia del dolor en los seres vivos con sistema nervioso, esto aparece como consecuencia de un daño tisular.

Este efecto analgésico disminuye el dolor en la zona afectada y el riesgo de desarrollar edema, que es, la acumulación de liquido en el espacio tisular intercelular o intersticial, también conocido como líquido en el tercer espacio.

Por lo tanto el efecto térmico, que la onda de choque produce sobre los tejidos, es lo que disminuye, quita y cura el dolor.

La terapia de ondas de choque aumenta la producción de colágeno produciendo la reparación de las estructuras dañadas músculo-esqueléticas y ligamentarias. Acelera la eliminación de los metabolitos nociceptivos, aumenta la oxigenación y suministra al tejido dañado, una fuente de energía.

Disuelve los fibroblastos calcificados (es decir que la acumulación de calcio, que es mas a menudo el resultado de micro-roturas o de algún otro trauma en un tendón), las ondas de choque rompen las calcificaciones existentes.