En personas con una enfermedad vascular periférica, traumatismos quemaduras, congelaciones, quemaduras eléctricas, deformidades congénitas y tumores malignos es necesario amputar la extremidad. Una enfermedad vascular es la causante en la mayoría de la amputación de la extremidad inferior. La adaptación de la persona a la incapacidad originada por la amputación dependerá de su estado físico, y de su percepción de la incapacidad.

En algunas situaciones la amputación no es urgente, en estos casos se buscan fortalecer en la medida de lo posible los músculos de las extremidades superiores, así como los de tronco y del abdomen. Pero lo más importante es reforzar los músculos extensores del brazo y los de presores del hombro ya que tienen un papel fundamental para la ambulación con muletas. También se tiene que fortalecer los brazos en brazos, flexionando y extendiendo brazos mientras se sostienen pesas en los mismos. Es esencial enseñarle al paciente a caminar con muletas para prepáralo para la movilización posoperatoria.

El sitio de la amputación depende de la circulación de la zona, tipos de prótesis, y función de la parte. Esto indica que se procura conservar la mayor longitud posible del miembro.

Si la circulación plantea problemas en ambas cadenas como puede ocurrir en caso de enfermedad vascular arteriosclerótica obliteral, puede ser necesario amputar ambas extremidades y esta es la llamada amputación bilateral del miembro inferior.

En la amputación de miembro inferior después de las primeras 24 y 48 horas se alentara al sujeto a cambiarse de un costado a otro y estar en decúbito ventral así como estirar los músculos flexores. Se realizan ejercicios en el arco de movimiento de cadera y rodilla, en amputaciones infrarrojas en la cadera para amputaciones suprarotulianas. La hiperextensión del muñón se realiza para impedir la atrofia, disminuyendo el edema y para mejorar la circulación.

Antes de que el paciente deje el hospital, debe estar acostumbrado para conseguir el equilibrio de su cuerpo con una pierna y caminar con las muletas. Los ejercicios útiles para obtener equilibrio hijo:

1.- Levantarse de una silla y ponerse de pie.
2.- Sostenerse sobre los dedos del pie, apoyado en una silla.
3.- Flexionar las rodillas, con sostén en una silla.
4.- Conservar el equilibrio de una pierna, sin apoyo.
5.- Dar saltos pequeños sobre un pastel, con sostén en una silla.

En la marcha con las muletas el paciente debe aprender la macha recíproca. En estos casos debe mover el muñón hacia adelante y hacia atrás para impedir la aparición de deformidad permanente.

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